4 pasos para decirle adiós al estrés
El ritmo de vida acelerado que estamos teniendo los seres humanos y el trabajo con altas demandas,
nos lleva a experimentar respuestas inadecuadas ante lo que estamos experimentando, produciendo efectos negativos en nuestro funcionamiento.
Cuando tenemos un emprendimiento, por ejemplo, queremos dar el todo por el todo para que funcione y muchas veces nos olvidamos de nosotras mismas, dejando a un lado nuestras propias necesidades, dejamos de escuchar nuestro cuerpo y nos adentramos al estrés que puede traernos graves consecuencias.
Muchas veces nos confundimos y no marcamos límites entre lo que es bueno y malo para nosotros:
Distrés: Este tipo de estrés, se presenta cuando consideramos que no contamos con los recursos suficientes para afrontar una crisis, ocasionando en algunos casos parálisis que nos impide actuar adecuadamente. Además, padecemos de cambios fisiológicos, cognitivos y comportamental que a lo largo del tiempo afecta gravemente nuestra salud.
Eutrés: También conocido como estrés bueno, el eutrés es un tipo de estrés que lleva a la persona a ser consciente de la situación, invitándola a reaccionar adecuadamente.
Factores que inciden en el estrés
Si te sientes agobiada ante una situación concreta porque consideras que no posees las actitudes, aptitudes, capacidades y habilidades para afrontarla, se disparará reacciones inadecuadas que limitarán tu accionar.
Es por ello, que mantener la calma y realizar ejercicios de relajación y respiración, permitirá que seas consciente de tus limitaciones, podrás pedir ayuda de ser necesario, o buscar los mecanismos más apropiados y salir victoriosa de dicha adversidad.
Padecimientos
Si estamos constantemente acelerados como si estuviéramos en una competencia, nos llevará a corto plazo a tener graves consecuencias producto del estrés que iremos generando:
- Aumento de peso. Para saciar el estrés acudimos a la comida, con la creencia falsa de que ya no tendremos estrés.
- Pérdida de cabello. Los folículos pilosos se ven afectados.
- Depresión. Al no sentirnos capaces de resolver una crisis, empezamos a tener mal genio y tristeza que se convierte con el tiempo en depresión.
- Insomnios. Las preocupaciones nos mantiene la mente activa, lo que nos impide pasar horas de sueño reparador
Dile adiós al estrés
Ciertamente, habrá días que las cosas no surjan como las esperábamos y esto nos lleve a disminuir nuestros estados de felicidad y sentir agobio por lo que se nos presenta. No obstante, puedes ser más consciente de los cambios que vas presentando a los largo del día y tomar pequeñas acciones en pro de tu bienestar:
Relajación
Realiza ejercicios de relajación como una sencilla meditación de 5 minutos por la mañana y luego por la tarde.
Pausas para respirar
Esto implica, dejar lo que estés haciendo por un minuto y darte cuenta cómo al inhalar y al exhalar te conectas con el momento presente
Ejercicio físico
Practica un ejercicio físico como una caminata diaria por 20 minutos, realizar algún deporte, yoga, o cualquiera con la que te permita liberar tu mente de las obligaciones diarias.
Alternativas
Pintar mandalas también es una excelente alternativa, así como, contemplar paisajes o imágenes que te llevan a vivir el momento presente.
Karina Lopes
Coach en el Rediseño del pensamiento
Magister en Psicología Positiva y pionera en el Ecuador del programa Tu mejor versión que trataba dichos temas en la Radio Casa de la Cultura Ecuatoriana, ahora en versión podcast en las principales plataformas. Tallerista y Conferencista
www.karinalopes.com Instagram: @coachkarinalopes